ASESINARON
A LOS TRES EMPRESARIOS
Los occisos habrian denunciado maniobras con medicamentosLos
peritos policiales confirmaron que los cuerpos hallados a 300
metros de la ruta provincial 6, sobre la vieja ruta a Lujan o
Ruta de las Columnas, en jurisdiccion de General Rodriguez, y
que desemboca en cercanias dal Aeroclub, pertenecen a Sebastián
Forza (34) y Damián Ferrón (37), dedicados a la
distribución de medicamentos, y el publicista Leopoldo
Bina (35).
Los cuerpos se encontraban
boca abajo y con heridas de bala en un zanjon De acuerdo al testimonio
del Jefe de la Policía Bonaerese, Daniel Salcedo, llevaban
cerca de 40 horas muertos. El funcionario agrego que los habrian
asesinado en ese lugar.
Salcedo agrego,
al igual que el gobernador Daniel Scioli, dijo que el crimen "tiene
características mafiosas".
DESAPARECIDOS
DESDE EL JUEVES
Sebastián Forza
(34), Damián Ferrón (37), ambos distribuidores de
medicamentos, y el publicista Leopoldo Bina (35), ligado a una
agencia de seguridad que brinda servicios a laboratorios, estuvieron
juntos el jueves pasado. Desde ese día no se supo nada
de ellos.
La Suzuki Vitara de
Damián aparecio incendiada el mismo jueves, cerca de las
20, en Galicia al 2700 (Flores); tres horas despues, el Peugeot
206 de Sebastian fue hallado estacionado, con las llaves puestas,
en Solís al 1000.
Los tres empresarios
desaparecieron el mismo dia y posiblemente a la misma hora, ya
que se sospecha que Sebastian y Damian, luego de almorzar, se
encontraron con Leopoldo en un punto por ahora desconocido. A
partir de allí, se los trago la tierra: ninguno se comunico
mas con su familia, amigos, conocidos ni compañeros de
trabajo y sus telefonos quedaron mudos.
Dentro de la camioneta
incendiada se encontraron semi-quemados los documentos de Damian
y de Sebastian. No asi los de Leopoldo, a pesar de que había
salido de su casa consu DNI, registro de conducir, cédula
y fotos familiares en un portadocumentos.
Los tres estaban casados
y cada uno tenía un hijo (todos menores de 4 años).
Sebastián vivía en Pilar y los otros, en Capital
Federal. Los dos que se dedicaban a los medicamentos eran de muy
buena posición económica y uno era hijo de un directivo
de los laboratorios Abbot.
Si bien Sebastián
y Damián eran dueños de farmacias y ademas repartian
medicamentos, no eran farmaceuticos matriculados. Segun contaron
fuentes de la investigacion , "ambos habian denunciado a
grupos que hacian negocios paralelos con los medicamentos, los
racionalizaban y despues los revendían".