Similares circunstancias en los
casos del falso anestesista y la muerte del Dr. Obregon en General
Rodriguez
Las
circunstancias del caso del medico Luis Alberto Romero Hiriart,
detenido por la muerte de una chica en una operación en
la que actuaba como anestesiólogo, sin tener titulo habilitante
y presuntamente bajo los efectos del alcohol y psicofarmacos recuerda
el hallazo a las 7,30 del viernes 7 de diciembre de 2007 en el
baño utilizado por los profesionales del Hospital Vicente
Lopez y Planes del Dr. Alberto David Obregon de 28 años,
junto a una jeringa y fallecido a causa de una sobredosis.
Junto
a el se encontro, desvanecido, a un medico cirujano, hijo de un
conocido comerciante de esta localidad.
Este profesional se desempeñaba en las guardias del hospital,
aunque no le correspondía estar allí en ese momento.
Obregon, en cambio, cumplía guardias los días viernes,
sábados y domingos. Era oriundo de la ciudad de Corrientes
y pertenecía a la Asociación de Anestesia, Analgesia
y Reanimación de Buenos Aires, según precisaron
voceros del ministerio de Salud y no conformaba la plantilla del
hospital, sino que desempeñaba sus funciones como personal
contratado.
Obregon
se habia desempeñado antes en el Hospital Zonal de Añatuya
en Santiago del Estero reemplazando a otro anestesista y habría
fijado sus honorarios en casi $6.000 mensuales, más de
lo que pedía el anterior profesional que cubría
esa área y que le había sido negado.
Segun
sostiene el portal de www.revistacambio.com.ar
"a poco de llegar el nuevo anestesista, Alberto David Obregón,
se vio involucrado en un increíble hecho, sobre el cual
se radicó una denuncia policial, con el comparendo de numerosos
testigos que aseguraron en su momento haber visto cómo
el domingo 23 de setiembre del corriente año, Alberto David
Obregón, el anestesista en cuestión, perseguía
por el hospital a una enfermera con intenciones de agredirla con
una jeringa, porque ésta lo habría sorprendido tratando
de inyectarse “algo” dentro del hospital, a lo que
luego el mismo acusado habría declarado “no recordar
lo sucedido”. La enfermera, cuyo nombre es Alicia Rodríguez,
radicó la denuncia alrededor de las 17 del día 23,
en la Comisaría 41ª, en contra del médico anestesiólogo,
a quien desconocía hasta ese momento, según consta,
y en la que señala que fue atacada alrededor de las 8.
30 de ese mismo día. A los pocos minutos de haber ingresado
a trabajar, la mujer escuchó un ruido extraño en
una de las salas, por lo que decidió averiguar lo que sucedía
y al ingresar habría encontrado al profesional con los
pantalones bajos y con una jeringa en la mano, quien al verse
sorprendido intentó agredirla ante la atónita ..."
A
raiz del escandalo Obregon fue despedido del hospital logrando
'ubicarse' en el Hospital Vicente Lopez y Planes de General Rodriguez
contratado por la Dra. Ana M. Tello.
Clarin,
en su edicion del Sábado 8 de diciembre 2007 señala
"que algunos compañeros del Hospital Vicente Lopez
dijeron que ya habría consumido estupefacientes en otras
oportunidades."
Respecto
el caso de Luis Alberto Romero Hiriart "La responsabilidad
por esta irregularidad, y por la mala praxis –en caso de
que ésta se constatara– concierne también
a la clínica donde se efectuó el acto médico,
ya que las instituciones “deben pedir los antecedentes del
profesional”, observo el ministro de Salud bonaerense. Según
el titular de la Asociación de Anestesia, “el Estado
bonaerense también tiene responsabilidad, por no haber
inspeccionado la clínica”. La fiscal acusó
de “homicidio con dolo eventual” al médico.
En
tanto, Claudio Zin, ministro de Salud bonaerense, afirmo que “la
clínica tiene responsabilidad, porque es su deber supervisar
cada acto médico y pedir los antecedentes de cada profesional
en los colegios médicos”, y señaló
que “lo mismo vale para la obra social que contrató
a la clínica”. Zin consideró “indispensable”
la concreción del Registro Unico de Profesionales de la
Salud, ya dispuesto por el Ministerio de Salud de la Nación,
gracias al cual “podremos conocer, por Internet, los antecedentes
de cada médico”.
Por
su parte, el presidente de la Asociación de Anestesia,
Analgesia y Reanimación de Buenos Aires, Claudio Tartaglia,
sostuvo que “la clínica tiene responsabilidad, pero
también es deber del Estado verificar, mediante inspecciones,
el cumplimiento de las clínicas”.
Si
bien en este caso se señalan responsabilidades, con lo
ocurrido en el Hospital Vicente Lopez y Planes sus autoridades
no brindaron ningun tipo de informacion sobre este tenebroso suceso
ni explicaron de que manera pudo haberse contratado a un anestesista
que evidentemente no se encontraba recuperado de su adiccion,
ingresando a desempeñarse en el Hospital Vicente Lopez
y Planes poniendo en grave peligro no solo a los pacientes, sino
tambien a todo el personal del establecimiento ni mucho menos,
se llevaron a cabo diligencias conducentes a establecer esas responsabilidades.
Al
escandalo de la muerte del anestesista, se le sumo la difusion
en los medios nacionales los dias lunes 3 y martes 4 de marzo
de impactantes testimonios sobre el estado actual del Hospital
Vicente Lopez y Planes 'apreciandose' el deplorable estado de
la sala de Pediatria donde se habia derrumbado mamposteria; y
los estragos ocasionados por la humedad y destruccion de muros
en distintas otras salas.
Faltas
de insumos, falta de medicos de guardia, y otras especialidades
son moneda corriente para desdicha de quienes se acercan hasta
este hospital, en gran parte, proveniente de una poblacion absolutamente
carenciada en todo sentido.
Finalmente,
cabe señalar la indiferencia total de las autoridades municipales
por todas estas situaciones, siendo que su directora, la Dra.
Tello, goza del amparo de las mismas